Albahaca – La Causa de Comunicación Interrumpida
Día #5 - Immersion Winter Day Camp for English Learners
19.07.2012 - 19.07.2012
55 °F
Más comida
Presentarles a los docentes uruguayos fue uno de los requisitos de nuestra visita a Uruguay en la primera semana. Por un día, Fulbright fue la sede del taller de los profesores de inglés a La Martina. Con tres compañeras, nosotros presentamos datos extraordinarios sobre clases estructuradas y involucradas que gozaron todos los asistentes seguramente.
Mientras presentábamos, una señora entró el salón con un guardaespaldas vestido en negro con gafas oscuras. Fue la embajadora estadounidense a Uruguay, Julissa Reynoso. Con la ayuda de Fulbright, ella ha venido para apoyarnos en nuestro trabajo enfocado en educación y colaboración entre los dos países. Se quedó sentada presentando atención a los demás.

El comedor
Cuando las dos primeras presentaciones concluyeron, pasamos a almorzar (el deporte nacional de Uruguay, o por lo menos de Fulbright) al comedor. A nuestra mesa charlábamos mientras comíamos la pizza. La pizza estuvo rica con grandes cantidades de albahaca y ajo que cubrían la pizza.
Me puse a hablar con la embajadora a la mesa al lado. Y cuando respiré profundamente, unos pedazos de albahaca saltaron de la pizza y entraron mi nariz. El resultado fue mi inhabilidad de hablar sin toser cada 10 segundos.
“Hola John, ¿cómo estás? me preguntó la Embajadora Julissa Reynoso.
Tocé.
“Muy bien, gracias. Señora Reynoso, tengo unas preguntas. ¿Cuándo se mudó Usted de la República Dominicana a Nueva York?
Tocé.
¿Cuándo cumplí siete años, nos mudamos a NYC con mi familia? respondió ella.
"¿Cómo le ocurrió eso?” es lo que salió de mi boca mientras luché contra la albahaca en mi cavidad nasal.
Otro docente de Texas al lado de mi nos respondió, “Pues John, se llama inmigración.”
“Claro idiota” pensé yo en mi mente, pero no podía decir nade . . . tocé.
Esta embajadora que me encontró interesante y guapo sin duda (o pudo leer la etiqueta con mi nombre aplastado) probablemente pensó que tenía torrecilla o algo fatal.
Lo que quería preguntar fue, ¿cómo se postuló por el lugar de embajadora aquí en Uruguay? ¿Y necesitas mi apoyo y quieres ofrecerme un trabajo?
Para ya se sentó, por miedo tal vez, o por hambre, pero allí se fue la conversación.
Tocé.
La Embajadora fue la persona más baja y pelo más loco
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Posted by TulsaTrot 19.07.2012 17:45 Archived in Uruguay Tagged american_councils fulbright_uruguay montevideo_uruguay















Qué lástima que no pudieras conversar más con la embajadora. ¡Maldita albahaca!
19.07.2012 by Melanie Bloom